Rox tuvieron sus dificultades contra Boston

Rox tuvieron sus dificultades contra Boston

DENVER - Los Rockies de Colorado pusieron en juego sus mejores habilidades cuando estuvieron bajo presión de vida o muerte en este temporada.

Esta noche no.

Mientras buscaban algo de la magia que mostraron en la campaña, Todd Helton y los Rockies cayeron hechizados en octubre con una dolorosa derrota por 4-3 la noche del domingo ante los Medias Rojas de Boston, que los barrieron en cuatro partidos y ganaron su segunda Serie Mundial en cuatro años.

Garrett Atkins reanimó a los Rockies con un jonrón de dos carreras en la octava entrada que lo dejó a una anotación de empatar, pero al igual que en las otras ofensivas que lograron en esta serie, también terminó en fiasco.

Los Rockies fueron apabullados en total 29 carreras a 19 por los Medias Rojas, que los hicieron ver como si no fueran el equipo que tuvo el paso sorprendente de 21 victorias en 22 partidos que los llevó por primera vez a la Serie Mundial.

Los imparables oportunos, brillaron por su ausencia.

Los lanzadores de strikes contundentes, ni su sombra.

El potente cuadro de relevistas, ni tan poderoso.

Las decisiones estratégicas, ¿cuáles?

Los abridores, una mala broma hasta el esfuerzo de Aaron Cook en la noche del domingo aunque también fue insuficiente.

Matt Holliday, aspirante al Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, y sus compañeros insistieron durante toda la serie en que no tenían nada de que avergonzarse, y tienen razón.

Simple y sencillamente fueron rebasados.

Sin más, se negaron a recurrir al pretexto del descanso, pero la realidad es que tuvieron un largo e inusitado receso de ocho días para la Serie Mundial. Cuando arrasaron con los Diamondbacks de Arizona para ganar el título de la Liga Nacional, fueron tan buenos como ellos mismos.

Durante más de una semana estuvieron en movimiento con prolongadas prácticas de bateo e intensos entrenamientos mientras libraban el receso más largo desde que los Atléticos de Filadelfia esperaron unos 10 días en 1910.

Sólo Helton se atrevió a mencionar la posibilidad de que esa situación podría perjudicar a los Rockies cuando insinuó: "Ya encontraremos la forma, ¿o no?".

Lo que encontraron no les gustó.

Contra Boston, los Rockies se parecieron más al equipo que eran cuando estaban en el cuarto lugar a medias de septiembre. No tuvieron ni por asomo la chispa que mostraron al avasallar en sus primeros siete partidos de la pretemporada como lo hicieron los Rojos de Cincinnati cuando eran la Gran Máquina Roja en 1976.